La contabilidad y el Factoring


Para la pequeña y mediana empresa, existen diversas opciones de asesoría para la contabilidad en el factoring que le permitirán innovar en su búsqueda de liquidez por esta vía, sin incurrir en errores administrativos problemas de caja. Principalmente, y cuando se trata de factoring propiamente tal, existen dos fórmulas que involucran también distintas acciones por parte de contaduría.

En el primer caso, cuando se trata de un factoring con recurso, en supuesto de impago esta empresa tendrá que hacerse responsable del adelanto otorgado por el factoring. En esta situación contable, el registro que se haga dependerá de si el deudor procedió con el pago al factor o no. De no haber procedido con el pago y haber incurrido en mora, la empresa del cliente tendrá que hacer uso del pasivo para cubrir la deuda ante el factor.

Como es sabido, los primeros meses de un emprendimiento suelen ser muy duros. Las utilidades se tornan invisibles y la rudeza del trato por parte de las entidades crediticias puede ser altamente desalentadora.

Sin embargo, recurrir al factoring desde la primera factura, como un aliado estratégico permanente al cual echar mano, facilitará el desarrollo de la empresa y permitirá, tanto a ejecutivos como trabajadores, la disminución de la carga y la presión, logrando un mejor enfoque en los objetivos de la organización y, por ende, mayor prosperidad en el mercado en que se desenvuelva.

Si la pequeña y mediana empresa desean evitar el Dicom y aun así poseer un margen de ganancias interesante, al amparo de un trabajo bien hecho y del cumplimiento estricto de los plazos y acuerdos, el factoring será siempre una alternativa positiva y que merezca la pena evaluar. Las opciones para ellos son muchas y van desde el factoring tradicional mediante la banca e instituciones especializadas, hasta la Bolsa de Productos y la Bolsa mi PyME, operativas y concentradas principalmente en el área del emprededor mediano y pequeño. Con esta últimas Bolsas, el emisor de facturas podrá crecer sin distracciones y con la inteligencia y astucia de quien ambiciona lo más alto.

El caso del servicio de Bolsa mi PyME permite, precisamente, liberar de responsabilidad al cliente en situación de mora por parte del pagador. De este modo, el proceso contable de las empresas clientes en su plataforma de cesión habrá de ser más cercano a un factoring sin recurso que a su contraparte.

El Bolsa mi PyME el cliente registrado podrá disponer, además, de mayor tiempo para su ejercicio contable puesto que, en conjunto con la rapidez de respuesta por parte del corredor, la empresa proveedora no se hará responsable de la revisión del pago de la factura desde el pagador al inversionista, enfocando sus esfuerzos en la mejora de sus propias gestiones, ya con una liquidez mucho más tranquilizadora.